Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente.
Ni flores, ni luz de luna.
Este es el verdadero romanticismo, alguien que te empuje a hacer cosas de las que nunca te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus "Yo nunca".
Ojalá ames mucho. Incluso a riesgo de no ser correpondido. Que desees y seas deseado, y que acabes descubriendo que la única forma de recobrar el amor propio, es en brazos ajenos..
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