A ti siempre se te dio bien olvidarnos, y a mi nunca me costó, así que estamos en paz. Formaremos un buen equipo de olvidar-desaparecer, y llegará el día en el que ni nos saludemos, y será como si nada hubiese pasado. Aunque en realidad eso es lo que ha sido, el que no pase nada. Pero todo ocurre por una razón y está claro que nosotros no somos la razón de nada. Y se terminarán las historias, y las canciones que nos recuerdan, y las fotos que nos gustan, y las tonterías, y una película, y miles de cosas compartidas. Y nos terminaremos nosotros, pero todo será por una buena causa, espero.
Ni siquiera sé si te echaré de menos...
Oh, vaya. Me he tropezado con tu blog y me dado cuenta de que está bien.
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