
- No te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad matutina, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, ni a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mis celos, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres…en serio.
+ ¿Y eso a qe viene?
- A nada. Simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos a esas cosas si estás acostumbrado, lo sé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario